Del vinil al streaming, y de regreso

A muchos nos tocó vivir otra época. 

Una en la que las consolas, o también llamadas como tocadiscos, que reproducían vinilos invadían una gran parte de la sala de la casa.

Una etapa donde comprar discos era casi una religión y el sonido clásico del disco al terminar la canción resultaba hasta molesto.

Y al escucharlos, incluso, nos enojaba que la aguja saltara porque no queríamos ni rayarlos.

Las listas de ventas de discos reflejaban números reales, no había redes sociales ni interacción con los fanáticos.

No sabíamos mucho de nuestros artistas, eran verdaderos semi dioses ocultos la mayor parte del tiempo.

Nos emocionaba ver que nuestro artista o grupo favorito estaría en “Siempre en Domingo” promoviendo su nuevo sencillo o video.

De esta época de los ochentas, los más afortunados tenían una consola que también reproducía casetes!

Del walkman al discman

Los casetes tenían la gran ventaja de que podíamos usarlos en el recreo de la escuela o solos en nuestra habitación sin molestar con el walkman.

La desventaja para la industria era que los casetes permitían a los oyentes hacer sus propias grabaciones.

Además hubo una explosión en la música pirata.

Más tarde, impresionados, vimos llegar a mediados de los ochentas a los flamantes CD…
Su formato era delgado… de aspecto metálico. Ofrecía una mejor calidad sonora y las fotos y artes evolucionaron enormemente.

Su desventaja más terrible: las canciones “saltaban” en los reproductores si los usábamos a todo volumen en nuestro Discman.

Por años mantuvieron su popularidad…. todos cambiamos nuestros viejos viniles y casetes por este formato más novedoso y fácil de almacenar.

Años después, con la llegada del MP3, se dio la bienvenida a una nueva generación: las descargas digitales.

Nacieron los iPods, las compras en iTunes y los dispositivos usb con radio que permitían reproducir este formato.

Además hasta las disqueras pensaron en diversificar el mercado y lanzar el formato de venta de discos en memorias usb, mismo que afortunadamente no funcionó.

Esta evolución desencadenó la llegada del streaming gracias a la aparición de aplicaciones de música y radio.

Por ejemplo en la oficina no se hablaba más que del último video de youtube o escuchar música en spotify.

Así mismo los servicios de streaming como Tidal y Apple Music hicieron posible que escucháramos cualquier canción sin tener que descargarla.

Todo tiempo pasado fue mejor

A partir de esta evolución los CD nunca dejaron de venderse, aunque en menores cantidades, incluso algunos artistas jóvenes han hecho ediciones especiales en casete.

Pero sin duda el que no ha perdido la batalla es el vinil. Ese disco enorme, de delicioso olor a plástico ha retomado un nuevo aire.

Nuevamente llena de nuevo nuestros hogares, incluso los de las nuevas generaciones.

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